Mondo Kronhela Literatura - República Argentina

Otra vez la misma historia
por Gabriel Pellicer


Otra vez la misma historia. Cada año se repite como si fuera una secuela el tema de la violencia en el fútbol. La idea para combatirla: amonestar. No se debe amonestar eso. Y mucho menos no aplicar sanciones fuertes, aunque sean víctimas los equipos mimados de la AFA: River, Boca, San Lorenzo, Racing e Independiente.

En lo que va del campeonato, ya hay dos victimas mortales de este asunto que perjudica a toda la sociedad, porque en los momentos dificiles que asume el país, no solo hay que preocuparse por los planes económicos que cada día imponen los políticos, sino que también hay que rezar porque no pase no nos pase nada cuando vamos a una cancha de fútbol, supuestamente, a divertirnos y despejarnos de estos problemas socio-económicos de la Argentina.

A parte de los dos fallecidos (River-Chicago y Racing-Independiente, no hubo respuestas por parte de la justicia), ya son abrumantes la cantidad de los encuentros suspendidos: en dieciseis fechas, ocho partidos, y solo tres detenidos, del clásico cordobés(están a cargo de la fiscalía).

Por ahora una sola respuesta por parte del gobierno: Daniel Scioli, secretario de Turismo y Deportes, propuso una ley para amonestar a los clubes partícipes de actos violentos y quitarle tres puntos por cada hecho vandálico. Amonestación que no sirve para nada, porque la quita de puntos sólo afectaría a los equipos más chicos, que sufren por el descenso.

Y aquí no hay culpables ni inocentes, La policia no es responsable de esto: porque si actúan ellos tienen la culpa y si no son ineficientes. Hay vidas en juego y tenemos que dejar de especular con este tema.

River, Boca, Rácing e Independiente son los grandes que están involucrados en el asunto: prácticamente se rien por la quita de los tres puntos (hoy River seguiría en la punta de todas formas).

Señores del gobierno, aquí hay que expulsar a todos estos causantes de problemas tan atroces como herir o intentar lastimar al prójimo. La perdida de 15 ó 20 puntos sería lo más correcto en estos casos, o directamente el descenso de categoría. Que el castigo para éstos sea color negro, no amarillo.

La sociedad espera una respuesta, y también las familias de los cientos de víctimas de la violencia en las canchas de fútbol, urgente.