Mondo Kronhela Literatura - República Argentina


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a la sombra de las muchachas en flor

hay sombras
hay muros encastrados de piedras
memoria que vence
dos voces, como pecas
a su vez mezcladas.

suena el despertador
vuelco todo sobre la flor

las bengalas que vuelan
todas miradas eternas
se vuelven sentidas, dolidas de ver partir
a sus lágrimas, hechas trizas de espejo
mientras
las duquesas
saborean su rigor. ellas.
¿me perdonarán por no volver?

todo.
pasó la raíz llena de tierra
un tubérculo partido y lleno de gusanos
arboleda snob
que se filtra, entre mis dedos.

el sol es un poema
que se quema
arista feliz
instrumento sordo de campanas vibratorias

hay sombra
que divide mi memoria
mosca snob
que fragmenta mi historia.

las muchachas perdonan
se vuelven sentidas
pulidas por mil yo
se atan.
los brazos con las piernas
y las piernas con abrazos

hay una sombra
que transforma, me nombra.

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India

como latido en una alfombra
la pipa larga humo
la tetera de porcelana
el bambú

eso fue suficiente. entonces
los dos adanes se encontraron:
tomaron el te
limpiaron su espalda
como un latido en una alfombra
tan simple como eso

escupe el paraíso. de la boca del mundo

y
se quema
carboniza las almas:
las del culo del mundo y las de acá
el cielo, la montaña
no escapan, no pueden porque no
la tierra las mastica
las come

un hombre trabaja
trabaja, y trabaja
el sol le quema la espalda
late
el sol le late
le late la espalda
y:
evapora
bichos de la sangre
pero...
riega sus pies, sus piernas
su segundo apoyo

un latido, una alfombra.
simple.

sol
evapora el agua

escupe el paraíso. de la boca del humo
y la gente
abajo
donde lo oscuro
miente

pule los pies
los lima
como una piedra
como una música
que brota

delago
las gotas
suben

delosojos
las gotas
caen:

el sol y su mente

la mente del sol:
un tambor
la palma
que escupe sonido
los anteojos
baratos
que se derriten, mientras filtran

depresión en el movimiento
en la llanura
la acción y la reacción

el sol se abre de un tajo
llueve. llueve. llueve

tan simple.

© Federico Docampo